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lunes, 22 de febrero de 2016

Feb/09 Lv. 1-4

 

Los animales que debían ser usados como sacrificio diario eran comprados con dinero aportado por todo el pueblo.

2. Si su ofrenda: Heb. qorban, del verbo qarab, "acercarse", "acercarse a".

2. Holocausto: 'olah "lo que asciende". Los holocaustos eran enteramente consumidos sobre el altar y, al ascender el humo, en forma figurada ascendía la ofrenda hacia Dios. Esta palabra viene del griego y significa "lo que se quema todo". No se comía ninguna parte del holocausto, indicaba una consagración completa. Los holocaustos fueron los más antiguos de todos los sacrificios, como también los más característicos y completos; reunían entre sí los elementos esenciales de todos los sacrificios. Había dos tipos de holocaustos:

Holocaustos obligatorios: Algunos debían ofrecerse en determinadas ocasiones y eran presentados por los sacerdotes para beneficio de toda la nación. Entre éstos están el holocausto diario, el holocausto sabático, y los holocaustos de las fiestas de luna nueva, de pascua, de Pentecostés, de la fiesta de las trompetas, del día de expiación, y de la fiesta de los tabernáculos. Otros eran de naturaleza ocasional, y eran presentados por las personas afectadas, como los de la consagración de un sacerdote, del nacimiento de un niño, de la purificación de un leproso, de la purificación ceremonial, y cuando se tomaba el voto del nazareato.

Ø  El Holocausto diario: Cada mañana y cada tarde se ofrecía en el altar del holocausto un cordero en favor de toda la nación, proporcionaba expiación temporaria y provisoria para la nación, hasta tanto el pecador pudiese comparecer, llevando su propio sacrificio. El Talmud enseña que el sacrificio matutino expiaba los pecados cometidos durante la noche, y el sacrificio vespertino, los pecados del día. Los holocaustos diarios eran quemados en el altar, pero con fuego lento, para que un sacrificio durara hasta que fuese colocado el próximo.

Los holocaustos voluntarios: podían ser presentados por una persona en cualquier momento, pero debían ceñirse siempre a los mismos reglamentos que regían los holocaustos obligatorios. Eran una dádiva de amor, de dedicación y de consagración. Se ofrecía con un espíritu de alegre sacrificio a Dios. Era más que un presente; significaba darse uno mismo, en sacrificio vivo.

En muchos casos, una ofrenda por el pecado acompañaba al holocausto, pero no siempre. Cuando una misma persona presentaba una ofrenda por el pecado y holocaustos, la ofrenda por el pecado venía primero y era por un pecado o pecados específicos. El holocausto se ofrecía por la pecaminosidad general, sin referencia a ningún pecado en particular. Los sacrificios eran oraciones hechas carne.

Los holocaustos mencionados en Lev. 1 son todos voluntarios y personales, el ritual a seguirse debía ser preciso y estricto. De esta manera se enseñaba a los israelitas la obediencia implícita. Se usaban cuatro clases de animales como holocaustos: becerros, ovejas, cabras y aves.

3. Macho sin defecto. Dios exige lo mejor que tenemos. No debemos dar a Dios lo que sea de valor inferior: una moneda defectuosa, una propiedad imposible de vender, restos de tiempo libre. En cambio debemos servir a Dios con lo mejor que esté a nuestra disposición.

3. De su voluntad lo ofrecerá: Mejor, "para que sea grato ante el Señor" (BJ).

4. Pondrá su mano sobre la cabeza del holocausto: samak, "poner", significa significa "apoyarse" con el peso del cuerpo. Representa la transferencia simbólica a la víctima de los pecados del que ofrece el sacrificio, o la sustitución del pecador por la víctima que así muere en su lugar.

4. Será aceptado para expiación suya: en su lugar, el animal presentado como sacrificio era considerado como sustituto por el pecador.

5. Degollará al becerro: En épocas posteriores, los sacerdotes degollaban las víctimas, aunque el plan original de Dios había sido que el pecador mismo lo hiciese. Esta experiencia debe haberle resultado penosa y un tanto angustiosa al pecador, porque sabía que era su pecado el que hacía necesaria esa muerte. En forma vívida veía ante sí los resultados del pecado. No sólo significaba la muerte, sino la muerte de un ser inocente. Debe haberle inculcado la determinación de no pecar más.

5. La rociarán (la sangre) alrededor sobre el altar: Un sacerdote había recibido en una vasija la sangre que manaba del animal degollado. Según el Talmud, el sacerdote oficiante esparcía la sangre contra el altar en dos lugares: la esquina noreste y la esquina suroeste, de tal modo que pudiese tocar los cuatro lados del altar. Por razones higiénicas es probable que esto se hubiera hecho del lado interior del altar. La porción de la sangre que no se usaba era vertida en la base del altar. Posteriormente, en el templo de Jerusalén, la sangre sobrante pasaba por un conducto al valle del Cedrón.

6. Desollará el holocausto: Originalmente lo hacía la misma persona que ofrecía el sacrificio, pero más tarde los levitas realizaron esta tarea. En el desierto eran pocos los que participaban en las ceremonias del tabernáculo en comparación con épocas posteriores, en la tierra prometida, cuando centenares y aun miles llegaban a ofrecer sacrificios en un solo día. Los levitas y sacerdotes, ya acostumbrados al ritual, podían desollar el animal más prontamente que la gente común.

7. Pondrán fuego sobre el altar: Siempre ardía fuego en un lugar designado sobre el altar de los holocaustos. Era el deber de los sacerdotes asegurarse de que ese fuego nunca se apagara. Puesto que Dios mismo lo había encendido, era considerado fuego sagrado. Desde este fuego principal, ubicado en el altar de los holocaustos, los sacerdotes encendían los otros fuegos para consumir los sacrificios presentados. De este modo, varios fuegos ardían sobre el altar al mismo tiempo, todos ellos encendidos con el fuego principal. Cuando entraban en el lugar santo para ofrecer incienso, los sacerdotes debían tomar las brasas de este altar para sus incensarios.

7. Compondrán la leña sobre el fuego: Esta leña era cuidadosamente inspeccionada antes de ponerla sobre el altar. La leña dañada por insectos o comida por gusanos era rechazada. Era tarea de ciertos sacerdotes vigilar para que siempre hubiera leña disponible. Una vez al año se le pedía al pueblo que ayudase a juntar leña para el santuario. No se tiraba la leña sobre el fuego ni se la colocaba de cualquier manera. Se la ponía en forma ordenada.

8. Acomodarán las piezas: siguiendo la misma disposición que tenían en el animal vivo.

9. Hará arder todo: El "todo" tenía una excepción. No se quemaba la piel del animal, sino que se daba al sacerdote.

14. Si la ofrenda. . .fuere holocausto de aves: Las tórtolas y los palominos no eran caros, de modo que aun los pobres podían ofrecer este sacrificio.

15. El sacerdote. . .le quitará la cabeza: en el caso de sacrificarse un ave, había tan poca sangre que era necesario que el sacerdote mismo la matara para que pudiese tocar rápidamente el altar con la sangre de la víctima. El que presentaba el sacrificio no tenía casi parte en el ritual; sólo traía el ave.

16. El buche y las plumas. . .echará en el lugar de las cenizas: si se quemaban, hubiera producido un olor desagradable.

2.1 Ofreciere oblación: "una ofrenda de cereal (minjah). La palabra minjah no tenía originalmente el sentido de ofrenda religiosa, sino que designaba un regalo presentado a un superior. También indicaba el tributo pagado por pueblos vencidos. Estos presentes indicaban sumisión y dependencia. En el monte Sinaí, minjah pasó a ser la designación oficial de un presente a Dios. La "oblación" de Lev. 2 era una ofrenda de cereales, de harinas preparadas en diversas formas. En las leyes mosaicas, no se usa la palabra minjah para referirse a ofrendas de animales.

Así como había holocaustos públicos e individuales o particulares, había también oblaciones públicas e individuales. Las oblaciones particulares eran voluntarias, y podían ofrecerse a voluntad, en cualquier momento. Las oblaciones públicas eran obligatorias y existían reglas fijas para su presentación. La principal oblación pública era el pan de la proposición, o "pan de la Presencia".

1. Flor de harina: O harina fina, es el producto de la cooperación entre Dios y los hombres. Dios coloca el principio de vida en la semilla, da sol y lluvia, y la hace crecer. El hombre siembra la semilla, la cuida, la cosecha, la muele para hacer harina, y luego presenta esta harina ante el Señor, o la prepara en tortas cocidas al horno. Es devolverle a Dios lo suyo con interés. Es símbolo de la obra de la vida del hombre, de talentos perfeccionados. Dios no se complace cuando los hombres sólo le devuelven la cantidad de simiente que les fue confiada, espera que cada talento sea mejorado, refinado y ennoblecido.

Antes de ser molido, el grano era capaz de perpetuarse, de transmitir vida. Después de la molienda, es aparentemente inútil. Nunca podrá ser plantado nuevamente. No tiene vida. Era la vida de la semilla; ahora ayuda a mantener la vida de un ser viviente, creado a la imagen de Dios. La muerte lo ha enriquecido, lo ha glorificado, haciéndolo útil para el hombre. Pocas son las vidas que tienen valor real y perdurable si no han sido machacadas y golpeadas. Los hombres se encuentran a sí mismos y encuentran a Dios en las experiencias profundas y oscuras de la vida. Cuando el alma está anegada es cuando se edifica el carácter. La tristeza, el chasco y el sufrimiento son los poderosos siervos de Dios, nos prepara para el cielo. Los días oscuros aportan lluvias de bendición. Inspira simpatía por otros. Sólo aquel que ha sufrido ha vivido de verdad. Sólo el que ha amado ha vivido. La lección completa del sufrimiento no se ha aprendido hasta que podamos regocijarnos en él.

La harina de la oblación debía mezclarse con aceite. El aceite es símbolo del Espíritu de Dios. Sólo cuando la vida sea santificada por el Espíritu, cuando esté mezclada con él, y sea ungida por él, podrá ser agradable ante Dios.

2. Para memorial: se refiere al puñado de harina que sacaba el sacerdote con algo de aceite, y todo el incienso, y los quemaba sobre el altar. Así como Dios se reservó una parte de la oblación como "memorial", así también se reserva una parte de nuestros ingresos y de nuestro tiempo.

11. Ni de ninguna miel: Se usaba tanto miel como levadura para producir fermentación, especialmente para hacer vinagre. Los intérpretes bíblicos generalmente asocian la miel con las pasiones de la carne, que a la verdad pueden ser placenteras, pero contienen elementos de corrupción y son destructoras de la vida espiritual.

13. La sal del pacto de tu DIOS: Un pacto de sal es un pacto perpetuo (Núm. 18: 19). En lo que se refiere a su capacidad de preservar, la sal es lo opuesto de la levadura. Nunca deben faltar los principios purificadores y preservadores de la santidad y la verdad en nuestro pacto con Dios.

14. Espigas verdes: "Grano tierno" (BJ). Se refiere aquí a tales cereales como trigo, cebada, centeno o avena. Aún hoy, en el Oriente, es comida preferida el grano tierno, es decir no maduro, tostado. Tales granos podían usarse como oblación.

Así como los holocaustos representaban la consagración de la vida, las oblaciones requerían la consagración de los recursos. Esta consagración debe ser precedida por la consagración de la vida.

3.1 Sacrificio de paz: De una raíz que significa "hacer paz" o "estar en paz". La marca distintiva de la ofrenda de paz era la comida en común, celebrada dentro del recinto del santuario, en la cual prevalecían el gozo y la alegría, y durante la cual departían el pueblo y los sacerdotes. No era ésta la ocasión para efectuar la paz, sino que se trataba de una Fiesta de regocijo porque la paz ya existía. Generalmente era precedida por una ofrenda por el pecado y por un holocausto. Se había otorgado el perdón, y se había recibido la seguridad de la justificación. Para celebrar esto, el que había ofrecido el sacrificio invitaba a sus parientes, a sus siervos y a los levitas a comer con él. Toda la familia se reunía en el atrio de la congregación para festejar la paz que había sido efectuada entre Dios y el hombre, y entre el hombre y su prójimo. Debían participar los hijos y las hijas, los siervos y las siervas, junto con los levitas invitados.

9. La cola entera: Se refiere al carnero de Bujaria. La cola de este animal pesa gralmente. de 5 a 10 kg., pudiendo pesar hasta cerca de 25 kg. Debido a su peso, la cola roza con el suelo, lo que resulta en dolorosas llagas, que disminuyen el valor del animal. En esos casos, el pastor, tanto hoy como en la antigüedad, coloca una tabla o una especie de carrito para llevar el peso de la cola. La cola en si está formada de una mezcla de grasa y médula, y, mezclada con otras cosas, era usada como un sustituto de la mantequilla por quienes no acataban la orden divina de no comer la grasa. En algunos países orientales todavía se da a la cola el mismo uso.

17. Ninguna grosura. . .comeréis: además de que pertenece al Señor, los perjuicios producidos en las arterias por el exceso de colesterol y de triglicéridos, con todas sus consecuencias pueden llegar a ser muy graves.

4.1 Ofrenda por el pecado: El "pecado" implicaba la necesidad de presentar una ofrenda. Al traer una "ofrenda por el pecado" al santuario, la persona literalmente presentaba el pecado que esa ofrenda representaba, y por el cual debía hacer expiación.

El pecado es:

1)      Una desviación de una norma definida, una violación de la ley de Dios. Tal desviación puede ser accidental o intencional, pero siempre es pecado.

2)      No alcanzar la meta de la perfección.

3)      Desobediencia. La desobediencia no es posible sino cuando hay conocimiento de la ley y transgresión de la misma. Hay diferentes grados de culpa en la desobediencia, y Dios tiene recursos para esto, pero toda transgresión es grave. El que persiste en su impenitencia, finalmente cometerá el pecado imperdonable.

4)      Ofensa contra Dios. El hombre puede pecar contra otros hombres, pero su primera y principal ofensa es contra Dios. Por lo tanto, la confesión debe hacerse siempre en primer lugar a Dios.

2. . . .Pecare por yerro: Sin malas intenciones, inadvertidamente, descuidadamente, sin pensar. No siempre son igualmente culpables dos personas que cometen el mismo pecado. La luz siempre trae consigo la responsabilidad. De aquel que ha recibido más luz, se espera más que de aquel que vive en la ignorancia.

En este capítulo se consideran cuatro clases de transgresores; cada uno recibe el castigo según su posición. El pecado de una persona prominente afecta a más personas que el de una persona menos distinguida; por lo tanto, debe recibir un castigo más severo.

3. Si el sacerdote ungido. . .: El sumo sacerdote.

3. Según el pecado del pueblo: Mejor, "haciendo culpable al pueblo" (BJ). El sumo sacerdote, que en un sentido especial era un símbolo de Cristo, llevaba las cargas y pecados del pueblo. Llevaba la iniquidad de las cosas sagradas. Llevaba sobre sí el juicio de Israel. Cuando él pecaba, Israel pecaba. Cuando el sumo sacerdote entraba en el santuario, lo hacía en nombre del pueblo. Cuando él comparecía ante Dios, ellos comparecían. Representaba al pueblo; era el pueblo. Cuando él pecaba, el pueblo pecaba, y se le exigía presentar por su pecado el mismo sacrificio requerido cuando toda la nación pecaba.

4. Un becerro sin defecto: Machos o hembras podían usarse para la ofrenda del pecado.

4. Pondrá su mano sobre la cabeza: La imposición de la mano iba acompañada de la confesión del pecado que había ocasionado la presentación del sacrificio, así el pecador declaraba su fe en Dios, quien proporcionaría un sustituto para que llevara la culpa de su pecado. El castigo no era traer un sacrificio. El castigo era la muerte, y era el animal el que la sufría.

5. La traerá al tabernáculo: Sin duda esto se debía a que su pecado era considerado como más grave que el de cualquier otra persona, o de mayor importancia ante Dios.

6. Rociará. . .hacia el velo: no rociaba la sangre sobre el velo, sino delante de él. La aspersión de la sangre tenía relación con la ley que estaba directamente detrás del velo. Sin embargo, la sangre no llegaba hasta la ley; el velo se interponía.

7. Pondrá. . .sobre los cuernos del altar: tocaba cada cuerno y dejaba la huella de la sangre con su dedo, registrando así el hecho de que se había cometido un pecado y que se había ofrecido el sacrificio.

En el servicio diario no había llegado el momento cuando el pecador debía enfrentarse con la ley. Eso quedaba para el día de la expiación, que figuradamente era el día de juicio de Israel.

12. Todo el becerro sacará fuera del campamento: Aunque el cuerpo era considerado santísimo, no se le daba ningún uso ceremonial. Puesto que no era quemado sobre el altar, no había en ese cuerpo ningún valor redentor inherente. Por lo tanto, no era el cuerpo el que hacía la expiación, sino la sangre derramada y aplicada; era la sangre rociada la que efectuaba la expiación, no la parte sobrante que era vertida en el suelo.

13. . . .En cosas que no se han de hacer: Aquí se incluyen todos los pecados, grandes y pequeños, pero se refiere sobre todo a los así llamados pecados pequeños. No se refiere esto a la violación abierta, sino al pecado relativamente leve.

14. Luego que llegue a ser conocido: Eso implica que se ignoraba que lo hecho era pecado.

14. La congregación ofrecerá un becerro: El becerro lo proporcionaba la congregación, por cuanto todos eran considerados culpables. Los ancianos, elegidos de entre las diferentes tribus, llevaban el becerro al lugar del sacrificio, ponían sus manos sobre él y lo degollaban.

22. Cuando pecare un jefe: Se refiere al principal de la tribu, o el principal de una división de una tribu. Se incluyen tanto dirigentes civiles como religiosos: príncipes y jefes.

23. Presentará un macho cabrío: No se esperaba que un jefe conociera tanto de la ley como el sumo sacerdote ungido; por lo tanto la ofrenda que de él se exigía era de menos valor que la que se pedía del sumo sacerdote.

No aparece ninguna instrucción en cuanto a lo que debía hacerse con el cuerpo de la víctima. Según el cap. 6: 26, el sacerdote recibía la carne, y debía comerla en el lugar santo, en el atrio del tabernáculo de reunión.

28. . . .Traerá una cabra: Se consideraba de menor valor a la hembra que al macho, por lo tanto era más fácil conseguirla.

32. Si trajere cordero: Un cordero costaba menos aún que una cabra, y por esta razón se esperaba que un hombre pobre presentase un cordero. El cordero era la ofrenda del pobre.

Todos los requisitos para la presentación de ofrendas de diferentes valores reflejan tanto la justicia como la misericordia de Dios. En primer lugar, el valor del sacrificio que debía presentarse estaba determinado por el grado de culpa del pecador y, en segundo lugar, por sus recursos para comprar una ofrenda.

sábado, 26 de abril de 2014

Feb 25/ Nm. 28-30 Ofrendas para las fiestas


2. Mi ofrenda: Heb. qorbán, de la raíz "aproximar", "acercar", es decir con un propósito específico. Se usa para aproximarse a un juez con un caso, para venir a fin de dedicar algo, venir para presentar una ofrenda. Por lo tanto, qorbán llegó a ser un término genérico para cualquier oblación.

2. Mi ofrenda, mi Pan: literalmente: "mi ofrenda, aun mi pan".

2. Con mis ofrendas encendidas: especialmente a las partes de grasa quemadas sobre el altar.

3. Holocausto continuo: el Cordero de Dios, cuyo único sacrificio es continuamente eficaz; él murió una sola vez por todos.

4. A la caída de la tarde: Literalmente, "entre las tardes". Algunos han considerado que la primera "tarde" comienza cuando el sol empieza a declinar visiblemente del cenit, más o menos a las tres de la tarde, y que la segunda "tarde" empieza a la puesta del sol.

7. La cuarta parte de un hin: Un poco menos de un litro.

7. Vino superior: Heb. shekár. La libación, con esta sola excepción, se hacía con vino ordinario, yáyin. La palabra shekár se usa frecuentemente para denotar una bebida que no está hecha de uvas; generalmente se hacía de cereales o de miel. Los comentadores judíos, por regla general, sostienen que en este caso del uso de shekár se excluye el concepto de vino diluido con agua, y favorecen en cambio la idea de vino recién exprimido.

Cada día se ofrecían dos sacrificios: Matutino y Vespertino. Consistía en un cordero y su libación la cuarta parte de un hin de vino superior, y la décima parte de un efa de flor de harina amasada con un cuarto de hin de aceite de olivas.

9. Dos décimas: Unos 4.4 litros.

El Sábado: 2 corderos con su harina y vino, además del continuo.

11. Al comienzo de vuestros meses: Esto puede haber sido dado por Dios para neutralizar las celebraciones idolátricas de cada luna nueva, que por supuesto se centralizaban en el culto de la luna. Entonces se tocaban trompetas de plata (cap. 10: 2, 10). En años posteriores se suspendieron las ocupaciones en ese día (Amós 8: 5; 1 S. 20: 5; Isa. 1: 13).

12. Tres décimas de flor de harina: Aproximadamente 6.6 litros.

Al inicio de los meses o lunas nuevas: 2 becerros y tres décimas de flor de harina y medio hin de vino con cada uno; 1 carnero y 2 décimas con cada uno y la tercera parte de un hin; 7 corderos y una décima de flor de harina con cada cordero; y la cuarta parte de un hin. Y un macho cabrío en expiación con su libación; además del holocausto continuo.

Quedaba poco tiempo y pocas oportunidades para que el hijo de Dios fuera tentado por los ritos idolátricos de las naciones circunvecinas en ocasión de la luna nueva.

La pascua: 2 becerros y tres décimas de flor de harina; 1 carnero y 2 décimas con cada uno; 7 corderos y una décima de flor de harina con cada cordero. Y un macho cabrío en expiación con su libación; además del holocausto continuo. Este era el sacrificio cada uno de los 7 días de la fiesta de los panes sin levadura.

Todos se ofrecían por la mañana después del sacrificio matutino diario.

26. El día de las primicias: "la fiesta de la siega o de las semanas”, “los primeros frutos de tus labores".

26. Ofrenda nueva: Consistía en dos hogazas hechas del trigo temprano, llamadas las "primicias para Jehová" (Lev. 23: 17). Con las hogazas se ofrecían siete corderos, un becerro, dos carneros, dos corderos como ofrenda de paz, y un macho cabrío por expiación por el pecado (Lev. 23: 18, 19).

26. En vuestras semanas: las siete semanas contadas desde el primer día de los panes sin levadura.

La fiesta de las Semanas: La misma ofrenda que en las lunas nuevas y en la Pascua.

29.1 En el mes séptimo: primer mes del año civil, había sido apartado de un modo especial para propósitos religiosos (Lev. 23: 23-44), y tenía más días dedicados a ritos religiosos que cualquier otro mes del año.

El primero del mes: 1 becerro y 3 décimas de flor de harina, 1 carnero y 2 décimas, 7 corderos y 1 decima; y un macho cabrío por expiación. Además de los sacrificios por lunas nuevas y el continuo.

6. Conforme a su ley: Es decir, en el orden previamente señalado: el holocausto diario luego los sacrificios indicados para el primer día de cada mes, y finalmente los que se indicaban especialmente para el primer día del séptimo mes.

7. Afligiréis vuestras almas: Literalmente, "examinaos", "afligíos", "humillaos". Esto incluía ayuno.

11. Además de la ofrenda de las expiaciones: 1 becerro (para expiación del Sumo Sacerdote y su casa) 2 macho cabríos (suerte por JEHOVA y Azazel) y 2 carneros para holocausto (1 por Sumo sacerdote y otro por el pueblo).

El día de la Expiación: 1 becerro y 3 décimas de flor de harina, 1 carnero y 2 décimas, 7 corderos y 1 decima; y 1 macho cabrío por expiación; además de la ofrenda de las expiaciones y el continuo.

12. A los quince días. . .: La fiesta de los Tabernáculos. Esta fiesta duraba una semana.

Fiesta de los Tabernáculos:

El primer día: 13 becerros y dos décimas de flor de harina con cada uno; 2 carneros y 2 décimas con cada uno; 14 corderos y una décima; también un macho cabrío por expiación. Además del continuo.

Cada día se disminuía un becerro. Así se ofrecían 7 becerros el 7º día, totalizando 70 becerros para los 7 días.

El octavo día: 1 becerro, 1 carnero y 7 corderos, además el macho cabrío por expiación.

38. Un macho cabrío por expiación: "Sacrificio por el pecado" (BJ). Cualquiera que fuera la festividad, se requería una ofrenda por el pecado. El pueblo siempre necesitaba perdón. Era importante que no perdiera de vista ese hecho.

39. En adición a vuestros votos. . .: En adición a todos estos sacrificios, regularmente prescritos, un individuo podía ofrecer un holocausto más, ya fuera como una muestra de gratitud a Jehová o en el cumplimiento de algún voto.

30.2 Voto a JEHOVA: Un compromiso o promesa de dar algo a Dios: una promesa de servicio personal.

2. No quebrantará su palabra: Literalmente, "no desatará su palabra comprometida", en el sentido de "aflojar", "liberar de una obligación”. Abstenerse de realizar una promesa solemne hecha a Dios es un acto de ruin ingratitud y descuido pecaminoso.

3. La mujer. . .en su juventud: Se consideraba que una mujer soltera estaba bajo el control de su padre, y por lo tanto no era libre para hacer planes y decidir sin el consejo de él.

4. Callare a ello: "No hace objeciones". Su silencio se consideraba como un consentimiento.

5. Mas si el padre le vedare: El consentimiento del padre era necesario para que tuviera fuerza el voto o promesa.

6. Pero si fuere casada. . .: Lo mismo se aplicaba a una mujer comprometida que todavía viviera en la casa de su padre, pues un novio tenía autoridad sobre su novia.

6. Hiciere votos. . .: El voto podía haber sido hecho antes de su compromiso y podía haber tenido el consentimiento de su padre en ese tiempo. Ahora, estando comprometida y bajo la jurisdicción legal de su prometido esposo, él podía pedirle que renunciara a su voto.

9. Todo voto de viuda o repudiada: Tanto una viuda como una divorciada estaban en libertad de hacer votos y cumplirlos. Sin embargo, una viuda o una divorciada que había vuelto a la casa de su padre y estaba bajo su protección, otra vez se hallaba sometida a la autoridad de él. La palabra traducida "repudiada" literalmente es "expulsada".

10. Si hubiere hecho voto en casa de su marido. . .: Si el voto había sido hecho mientras vivía el esposo, en un caso, o antes de que la esposa fuera divorciada, en el otro, y no se levantó ninguna objeción, entonces el voto debía ser cumplido por la mujer que lo hizo. El cambio de las condiciones matrimoniales no afectaba a los votos vigentes antes del cambio.

12. Mas si su marido los anuló. . .: Una viuda o una divorciada no era responsable por los votos previamente anulados por su esposo.

15. Él llevará el pecado de ella. La responsabilidad plena era de él; ella quedaba libre. En cuanto a la naturaleza de la culpa y el ritual requerido para librarse de ella ver Lev. 5: 4-10.